Dejó en claro que el puesto que ocupa se debe a la lealtad de la gestión provincial con el proyecto político nacional. Defenestró a las gestiones anteriores de gobierno y del Partido Justicialista (PJ). Aseveró que no tuvo conocimiento de los cacerolazos en Buenos Aires y Tucumán y defendió al síndico nacional, Daniel Reposo. La presidenta provisional del Senado, Beatriz Rojkés de Alperovich, participó ayer de una sesión del congreso del PJ.
Los congresales, que deliberaron cerca del mediodía, distinguieron a Rojkés por haber reemplazado a la presidenta, Cristina Fernández, durante algunas horas en mayo. Además, los dirigentes, encabezados por el monterizo Alberto Olea (presidente del congreso) y Edmundo Jiménez (secretario general del partido), aprobaron pronunciamientos de apoyo al reclamo de soberanía de las Islas Malvinas y la nacionalización de YPF.
Lealtad y convencimiento
La presidenta del partido recibió algunos presentes en el escenario. Al desenvolver uno de ellos -una lámpara- bromeó con Jiménez: "no se asuste ministro, tiene forma pero no es una cacerola". Luego, brindó un discurso que fue interrumpido en varias oportunidades por los aplausos del auditorio.
"El lugar que ocupo es el reflejo del que tiene Tucumán en este espacio político", manifestó la senadora. Luego, las palabras lealtad y convencimiento se convirtieron en clave de sus conceptos. "Fuimos absolutamente leales al proyecto de Néstor y de Cristina Kirchner. Este es el gran reconocimiento. Además, estamos convencidos de que esta es la única alternativa que ha tenido este país en los últimos 50 años", puntualizó. Luego, destacó el crecimiento económico, la inclusión educativa y el "haberle ganado a la desnutrición".
Según Rojkés, los "logros" del proyecto nacional se deben a que la Nación, la Provincia y los municipios responden al mismo signo político. Pero, sobre todo -remarcó- cuando la política es para servir a los demás y no para "servirse de la política". "Todos sabemos que a Tucumán siempre ha llegado dinero. Eran tiempos difíciles, pero no se creció nada durante mucho tiempo", criticó. Hizo un paralelismo sobre lo que ocurrió con el PJ desde que asumió. "Cuando lo recibimos, estaba absolutamente vacío. No nos quedó un acta, una mesa o una silla. Absolutamente nada. Así estaba Tucumán. Esto cambió, porque ahora es un partido abierto, no para poquita gente", consignó la senadora.
Después, al salir de la sala, brindó una breve conferencia de prensa. Al ser consultada sobre los cacerolazos en Buenos Aires, se desentendió: "no vi nada". Inmediatamente, ante otra consulta, respaldó la decisión de Reposo de renunciar a la candidatura a Procurador de la Nación. "Hubo una campaña de desprestigio tan grande... no importó si era verdad lo que se decía. Importó pasarlo por una máquina de triturar carne. No lo dejarían trabajar", concluyó.